Es la máscara de los cobardes que ocultan ese espejo que refleja a ojos de los demás, su alma. El mismo que se rompe y la rasga, convirtiéndola en mil pedazos de lo que fue, y hasta que otra vez se parta.
Como quien antes de recibir visita recoge su casa, para esconder la mierda propia que conforma la vida de cualquier persona.
Ridículo, absurdo... tener valor para abrir la boca, y permanecer oculto en el silencio.
"Sacadme de aquí les grité, pero ya me habían pinchado, sentí el hielo el dolor congelado, y después cortocircuitos, y todo el mundo allí andaba serio y en medio de aquel misterio mi interior en el pasillo, mi madre empezó a llorar, señora quizás viniera desde un décimo planeta por explorar, todo era mas sencillo, se supo que solo el pueblo conocía aquella historia, porque antes la contó, un libro de esos que jamás ardió, porque estaba escrito en las murallas de Jericó. Que la luz es la luz y el calor el calor y que todo era un todo hasta que todo explotó, y el universo que es abuelo, me contó que tras aquel duelo yo vine a la tierra y el sol se quedó en el cielo, y aquí cumplo condena entre monos"
ResponderSuprimirSimplemente voy a decirte que me pareces patético porque cobarde ya se ha encargado ella de decírtelo. Ya te lo dijimos una vez de las mejores de las maneras y no lo volveremos a hacer así ni una sola vez más...Vete, y haz tu triste vida solo o al lado de cualquiera que sea capaz de aguantarte chaval (que eres el mejor...para llorar) y sino te gusta siempre te quedará meterte el dedo en el culo y dar vueltas aunque se te debe de hacer duro que ya no lo hagan por ti. Lo dicho guarda la poca dignidad que aún te quede intacta y quítate de en medio o nos acabaremos viendo en otro sitio...
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